
Ando en mis días oscuros, pero soy una tramposa. Culpo a la distimia, pero lo que sucede es que me faltas demasiado. Porque a la vida no le falta ni valproato ni litio ni lamotrigina, si tú estás a mi lado. Y comer comida china en un restaurant casi vacío, pasar una mañana descubriendo cosas nuevas, leyendo el diario o conversando, se transforman en una maravilla; pasar por el supermercado o cocinar o hablar cosas algo tristes en el balcón, en algo prodigioso y despertar enredada en tu cuerpo exquisito simplemente completa toda mi vida. Tu piel entera la probaría por bocados, eres un manjar, amor mío. Podría besarte sin parar jamás. Y hacerte el amor, es el placer absoluto. Podría morir cada vez que acabamos juntos ,rendidos, sudados, fascinados. Amo ser tu compañera, tu mujer, tu apoyo... quiero caminar y armar y amar y reir todo el camino que nos quede juntos...Amor mío.
No sé como se siente la distimia, pero debe de ser parecido a esto. Lo cotidiano tiene un sentido especial cuando es contigo....Y la distancia me hace extrañarte, me hace valorar aun más lo que hemos construido.
Gracias por complementar este camino, no concibo la vida sin ti ahora, quédate a mi lado. Regálame la oportunidad de acariciar tu cuerpo todas las mañanas del resto de nuestras vidas, de abrazarte y que tú apoyes la cabeza en mi pecho, mientras yo acaricio tu cabello y te quedas profunda y felizmente dormida en mis brazos.
Ayer, hoy y mañana.... te necesito para dormir tranquilo. Cuídame que yo te cuidaré de todo lo triste, ámame que yo me entregaré a tu amor como nunca antes imaginé hacerlo.
Aunque no lo he dicho, tú también me has sanado, no tengo ningún miedo a que estés en mi vida, a tener las 24 hrs de tu presencia. Te amo mujer, eres mi tesoro.