
Sonó tu voz rasposa al otro lado del teléfono.
- ¿Lo siento, te desperté?- pregunté arrepentida, recién fijándome en el reloj.
- Mmm... sí, me despertaste, fresca...
- En serio, no me fijé la hora, perdona.
- Justo soñaba contigo- dijiste algo más despierto.
- ¿Conmigo?....qué soñabas? se puede contar, ¿cierto?...
- Lo único que recuerdo, es que justo cuando sonó el teléfono estaba por empezar una lista que titulé "las 100 cosas que odio de ti".
-Cien?!!
-Aunque fueran mil...-reíste- hay algo contigo que me obliga a quererte, que supera las cien o mil cosas por las que quisiera odiarte. No puedo.
- ¿Tan tan tan mala soy?
- Tan mala - sentenciaste.
El silencio cubrío las líneas unos momentos. Volviste a reir. Sé que todo lo que dices es cierto.
- Pero nada que hacer, te quiero, te quiero, te quiero...ya bruja malditabendita, dime por qué me has despertado....
- Al menos sé que esta es una...-reí