
viernes, 31 de julio de 2009
Breve cuento para Cassandra

martes, 28 de julio de 2009
Parte de la ilusión

Te ríes porque miro un traje blanco en la vitrina, me río porque me imaginas en unos maniquíes de la esquina. Te abrazo. Casi va a ser tu cumpleaños y eres tú el que me busca un regalo... mientras te dejo en la escalera y te veo bajar al metro, me quedo pensando qué crees tú que quiero de regalo. Y no puedo sino sentir que esta tarde es un regalo. Una tarde de invierno entibiada por el sol, dos caminando enajenados entre la muchedumbre ansiosa.
¿Mi regalo?.... despertar contigo. Esperar por tu sonrisa al final del pasillo. Y saber que nos queda otro día. Y otro. Y que te has ido y puedo sentirte en mi boca todavía.
viernes, 24 de julio de 2009
Hambre

Gracias por la entrega de tu cuerpo glorioso. Nuevo, fresco, dulcísimo, delicioso. Gracias por cada vez que te toco, que se siente como vez primera o...última...o las dos, aunque suene un poco loco . Eres Amor mío, una avalancha de emociones que sacude mis cimientos. Y con cada tropiezo me descubro otro poco. Será por eso que no puedo tener suficiente de tu sexo. Me tocas, me aprietas, me arañas, me besas, me lames, me adoras y amanezco feliz de nuevo, rendida ante tu cuerpo y recién nacida al mundo entre tus brazos tiernos.
domingo, 5 de julio de 2009
Soberbia

No te he dado acaso felicidad. No he cobijado tus noches oscuras, no he perdonado tu rabia hiriente, no te he amado lo suficiente, no te he acariciado, no te he dicho cada cosa para serte transparente. Soy tan llena de defectos como maravillosa, sin embargo he tratado , con toda el alma, de estar aquí a pesar de mis fallas.
Culpable yo, por no darte a entender que te necesitaba más todavía. Culpable siempre de toda la vida. A punto de quedar sola como un perro,de nuevo por mi estúpida tozudez de no demostrar lo que me dolía. El premio eterno de soledad por no admitir que necesito del otro para acabar el día. Y ahora llega la noche, pero tú no todavía. Y parece que he leído esta historia muchas veces antes, solo que de distintas maneras.
Se ríe a destajo la puta perra vida. Me duele mi vientre ansioso, desesperado, me duele el pecho como si escarbaras con uñas y mordiscos de lejanía justo al medio. Me duele la sonrisa, el sudor de tu cuerpo, me duelen tus manos frías, me duelen los sueños albergados. Me duele todo lo que no sé si tendré mañana y sobre todo me duele lo idiota que soy, por no haber callado otro día y así este mal sueño no se desatara.