
ESTE BLOG NO EXISTE
Parte de mí se esconde y se revela al mismo tiempo en este espacio.
Nadie entre mis cercanos sabe que existe y por ello se esconde.
Grito lo que se me cruza por el pecho y es por eso que se revela.
SOY UNA ASESINA EN SERIE EN POTENCIA
Cada día es una una lucha recordar para qué me levanto, para qué sano, para quién.
No creo en Dios. Desde que era una adolescente ha crecido en mí la rabia. Tengo una lista secreta del tipo de gente que detesto con toda el alma. Histéricas incontenibles, manipuladores, los que creen que escriben, los que creen que saben, los envidiosos y un largo etc. He ido perdiendo todo aquello a lo que me apego; así las cosas, aprendí a no apegarme a nada.
SANGRO EN TINTA
Soy una devoradora de libros y se me va la vida en cada uno de ellos. Cada cubierta que abro por primera vez hace temblar mi alma. Nada me conmueve más y a nada soy más frágil que a las palabras. Detesto a quienes se las dan de escritores por la vida y ostentan sus pobres logros como si fueran maravillas. Para mí las letras son sagradas. Así seas una bestia capaz de desgarrar la piel con lo que sale por tu lengua o un mago que mezcla pociones con sus dedos, si eres capaz de escribir bien, siempre vas a provocar magia. Con eso no se miente. No se puede.
INCLINACIÓN AL DOLOR
Acabo de terminar La balsa de piedra de Saramago. Qué lucha su ritmo ideofugal y vertiginoso para una ex niña con déficit atencional como yo. Qué bello. Me reí, caminé, dormí bajo la lluvia, conocí parajes extraños, me asomé al borde del mundo, tuve conversaciones alrededor de una fogata, me asombré con pequeños milagros. Al terminar el libro quedé con mi aliento contenido y rompí en llanto.
Esa es otra cosa. Últimamente lloro demasiado. Habiendo mirado en retrospectiva y alrededor mis pasos, fui presa ,hace unas semanas, de una intensa sensación de vacío. Mi familia, mi casa, mi trabajo, mis vestidos. Un temblor en la base de mis zapatos. He tratado de cambiar la idea que se fijó a mi cabeza y que me está quitando el aire. No sé qué sentido tengo yo para mi vida. Puedo justificarme en otros. Adquiero sentido a través de los demás. Pero qué hay de mí.... y cada vez se hace más difícil levantarse de la cama. Finalmente me alimento de la roja energía que te brinda la rabia. Es esta la bendita crisis de los treinta?.
PUTA REALIDAD
Hace tanto calor en este Santiago.Claramente me encanta el sol, pero a veces me cuesta respirar. Moverme.
En las mañanas hago elíptica (un invento parecido a la bici estacionaria, pero de pie) mientras me enchufo a mi MP3. Y solo en las noches, con un paseo por Pocuro, siento que volví a la vida. Hago tantos turnos que creo que moriré un día no de vieja, sino de cansancio. Eso o antes voy a matar a uno de esos pacientes impacientes, ignorantes y prepotentes que tan a menudo me tocan y entonces terminaré feliz y aliviada, clamando porque era una muerte justa, pero siempre tras las rejas. Eso si mi abogado antes no declara locura. Y qué pena, pero cualquier psiquiatra podría decir que eso es cierto.
MALA AMIGA
Arrugo a los carretes, porque cuando me llaman tengo un libro en la mano o una película comenzando o alguien rico a quien abrazar. No salgo de vacaciones con "amiguis" (además me carga la palabra), hablo de minos lo justo y preciso y generalmente solo si tengo trago encima. Amo mi soledad y me resisto a las invasiones (nada que ver, pero si no la han visto, háganlo "Las invasiones Bárbaras", peli francesa ya ni recuerdo director).
Si me pongo triste tiendo al hermetismo y me aislo en forma espontánea. Por ende, solo reparan en mí-si es que reparan- cuando estoy al borde del abismo.
Todo el tiempo tengo una sonrisa pegada en la boca y trato de ser buena. Esto no es por dar una falsa fachada, lo hago de corazón, porque me gusta provocar buena onda a mi alrededor. El problema es cuando, a pesar de toda la buea onda, sale algún hijo de... o alguna víbora y lo destruye todo. Me descompenso. Veo rojo.
No tolero salir TODOS LOS FIN DE SEMANA de shopping. Amo la ropa, pero también el cine, el rugby, el skate, los bosques (ya he hablado de eso), el Cajón del Maipo, y hasta Fantasilandia.
Uff...la hora me apremia.
Y esa es otra cosa, la alemanita en mí me hace puntual, pero la punkie me quitó el reloj para siempre de mi muñeca después de mi graduación.
Un beso. (uno especial para el poeta transhumante que me agita el alma con sus letras....ojo, fue tu cumpleaños y no me avisaste....)