
Cuando me necesites, cierra los ojos. Estoy aquí todo el tiempo. Esperando por ti en medio de la niebla del sur que soñamos. Buscando en la cocina algo rico con que despertarte. La ventana enmohecida y empañada con el frío afuera. La lluvia dándonos un respiro. Y llego a tu lado, te despierto con un beso, me atrapas y rodamos en la cama. Me río a carcajadas y te pido que nos levantemos. El día comienza allá afuera y hoy tenemos que hacer algo por el mundo. Me miras con esos ojos tuyos, tan dulces y profundos. Mientras me desnudas sé que me has entendido.





