" La gente feliz no tiene historia" dijo Simon de Beauvior.Y cuando me río de tus últimas ocurrencias, borracho en la cama, mientras hablamos cómplices en la oscuridad, se me pasan por la cabeza las palabras que me sentencian culpable de felicidad. Pecaré entonces de simple si digo, que prefiero tu beso húmedo en la mañana a despertar de madrugada con las ansias más dolorosas de escribir. Que me desconozco cuando me abrazas por la espalda y siento que está bien. Que está todo bien. Que por fin llegaste a mi vida. Y que tal vez hoy no hay nada que escribir. Porque ya no invento la vida, sino la vamos improvisando entre dos...
sin nada más que decir,
con toda la vida por vivir.
Te amo.