sábado, 22 de octubre de 2011

sábado, 30 de abril de 2011

Dolor


Tu dolor desgarró la cínica tranquilidad en la que caminábamos hasta ese día.
Tuve tanto miedo de que todo este edificio enorme que habíamos levantado fuera una gran mentira. Tuve tanto miedo y sentí como el pasado susurraba en mi oído, deleitado.
De pronto me sentí empujada muy lejos, mientras tú desatabas tus heridas. Quedé sola, hundida en un vacío enorme, que me pareció ya conocía.
No quise abrazarte, atontada de dolor, de soledad anticipada. 
Callaste.
Yo seguí andando.
Ambos rumiando el dolor que nos habíamos provocado.
Me tomaste.
Nos abrazamos en silencio.
Buscamos nuestras miradas e hicimos el amor, desesperados.
Amor, en tus ojos desolados reconozco algo mío.
Sin todo el dolor vivido no sería quien soy ahora.
No valoraría mis alegrías.
Y así como hoy nos dolimos,
si espero aquí a tu lado, veré como amanece radiante el nuevo día. 
Aquí estaré, con luz u obscuridad, con mi mano pegada a la tuya, 
desbarrancándonos juntos o buscando la salida,
mirando el amanecer o en noches doloridas.
No me voy a ningún lado.
Porque el dolor es tan necesario como la vida misma.
Aquí estoy, amor.

jueves, 14 de abril de 2011

Ronda


Yo quiero que me quieras como te he querido
que en tus noches mis días hayan nacido
yo quiero que me desees como en mis sueños
que me quiebres, que me tomes sin respeto, amor mío.
Búscame sin saberme ni entenderlo
que en tí todo lo mío se ha volcado
guárdame aunque solo sea por un momento.
Contigo soy más pequeña
y he descubierto
que el mundo se torna enorme!
y por fin entiendo...
que más te he querido
y sin embargo...
soy yo la que más gana en este cuento.

domingo, 10 de abril de 2011

Salvaje


Ebria de tu piel, despierto en medio de la noche.
Has dejado la ventana abierta de par en par.
Mi piel erizada de frío atrapa la tuya, dulcemente caliente.
Huelo tu cuello y un escalofrío me recorre el cuerpo.
No conocía esta hambre, que de pronto se apodera de mí.
Sigo reptando por tu cuerpo, cuidando de no despertarte.
Estás tan vulnerable así, entregado a tu sueño,
que todos los pensamientos malignos se agolpan en mi pecho.
Quiero devorarte por entero.
Busco con mi olfato el secreto de todos tus rincones
y cada uno se entrega a mí sin remordimiento.
Llego a creer que de verdad estás despierto.
No sientes cómo me deslizo en tu entrepierna,
apenas te quejas cuando te recorro con mi boca,
me abrigo bajo tus brazos,
muerdo con mis labios tus muslos exquisitos.
Justo cuando mis rostro se pega al tuyo,
me atrapas en un abrazo.
Me susurras al oído,
"todo lo que has tocado es tuyo".
Y te duermes como si nada,
dejando mi corazón bombeando, enloquecido.

domingo, 20 de marzo de 2011

Madrugada




Es difícil de creer que es de madrugada y no has llegado. Sentí un temblor fino desde que desperté. Algo extraño en la manera que no abrías tus ojos. Tus silencios y tus palabras tristes cuando terminamos de comer.
Mentiría si digo que no lo esperaba. Dicen que uno es todo lo que tus padres construyeron al crecer. Lo bueno, lo malo, lo triste. Y de eso sabes mucho más de lo que quisieras admitir.
Creé para ti una sonrisa, la puse en tu rostro, mil veces caía y mil veces la recogí. No es tuya la culpa, si es que existe alguna. La culpa es de la historia que yo misma me creí. 
Te fuiste hoy con nostalgia, algo desarmado, pero siempre dándome un beso al salir.
Aún no has llegado y se cuela por la ventana entreabierta el tufillo desalmado de lo que no puedes decir.
Quizá hasta regreses y digas que quieres quedarte, que cómo lo he pensado siquiera...
Pero de ahora en adelante sé que no es así.

martes, 8 de marzo de 2011

Razón

















No se trata de que seas bello,
aunque lo eres;
no se trata de tu espalda,
aunque sea perfecta;
no se trata de tu paso firme,
aunque me impresiona;
no se trata de tus gestos dulces,
aunque me arrebaten el alma;
no se trata de tu boca,
gruesa suave rica;
no se trata de tu sexo,
aunque me lleve al cielo;
no se trata de tu cabeza,
brillante, perseverante, aguda;
no se trata de tus manos,
ni de cómo me tocan;
no se trata de eso
sin embrago lo tienes todo.
No se trata de que nos guste lo mismo,
mientras nos guste estar juntos;
no se trata que tengamos paciencia,
mientras sepamos comprendernos;
no se trata de nuestros silencios,
mientras sepamos conversarlos.
No se trata de eso. 
Se trata del puente gigante que hemos construído,
de cada día que sufrimos y gozamos para levantarlo,
de la experiencia de fallar y aprender de los errores
y de saber que nada ha sido obra de solo uno,
sino de dos.
De eso se trata.
Y no necesito nada más.
 

miércoles, 2 de marzo de 2011

Cuento


Cuéntame un cuento,vida. Abrázame a tu palabra. Engúlleme con tu boca.
Cuéntame del mar en la noche, del viento en tu ventana, de los corceles alados sobre las caracolas que llevas pegadas al pecho.
Ábreme a tu mundo.
Salgamos a volar un rato.
Déjame sin aliento, sorprendida. Clavada en la punta de la estrella que por mí has nombrado.
Arrebatada entre tus manos dulces.
Cuéntame un cuento, vida mía. Uno de cascabeles en mi pelo, de risas en el pasto e incendios sobre el lago.
Dame un lugar donde refugiarme, en la memoria de este cuento, en donde vivo por siempre, sin que me toque el miedo.