martes, 9 de septiembre de 2008

Te quiero


Y cómo hacer que aparezcas sin preguntar nada, sin letreros ni consignas ni promesas ni culpas ni reclamos ni días que faltaron o noches que no fueron con el mar mirándonos afuera. Cómo sigo caminando si recuerdo tu sonrisa endiablada tu risa de niño el mareo en plena calle las mejillas sonrosadas, para para un poco me decías y aún no conteníamos la respiración agitada. Cómo vuelvo a mirar esa calle, los oleos, los ventanales preciosos, los espejos labrados, la señora feliz conversando , tus comentarios mientras investigabas todo con la curiosidad clara y transparente, con tus manos inquietas por los rincones.
Sabes que en el pequeño mundo, en el breve espacio, en la fugaz sorpresa, teníamos un mundo entero. Y aunque nunca fue de nadie, ni tampoco tuvimos dueño, tal vez por lo mismo nunca nada fue tan mío y tan tuyo.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Perdón

Perdóname.
Por no poder tolerar tu mirada,
por mi dolor después que cerraste la puerta.
Perdona mi piel incandescente,
el sabor a vino en mi boca,
por decidir no estar.
Te quiero,
a mi lado y entre mis piernas,
agarrándote fuerte de mis muslos,
muriendo en mi boca
una vez más.
Hablaste de tantos sueños,
mil y una historias.
Pero qué pasaría si te pido
que te quedes aquí?
Y si no puedes ser mío,
dime...
para qué?

lunes, 1 de septiembre de 2008

Monstruo

Dormías como un niño a mi lado. Y mis ojos seguían el movimiento pausado de tu pecho hacia arriba y hacia abajo. Aún sin salir de este asombro contenido, me senté a tu lado. Si cada uno de mis días era un buen día para morir ...ya no sé si este acaso. Tu confesión de amor en la mesa me dejó perpleja. Conmigo, conmigo...te quedas conmigo?. Y sigo mirándote a la cara. No puedo siquiera tocar tus manos. No entiendo nada, busco la trampa por todos lados. Y tú sigues tan tranquilamente rendido sobre mi cama. De nuevo siento que el pequeño muro que construí se viene abajo, pero adivina qué, creaste un monstruo. Todo el dolor, la angustia, el odio, la necesidad, el hambre, la carencia, el menoscabo, la traición, la culpa, la herida, la calma relativa, los soles y lunas, las olas, los silencios, las palabras a montones....me sirvieron tanto.
Ya nunca más me desarmo.

martes, 19 de agosto de 2008

Todas tus putas


Las conocí a todas.
Las sufrí a todas.
Las odié a todas.
Pero más te odié a ti.
Las enfrenté a todas.
Las hice mierda a todas.
Y por cada una te golpeé.

Te encaré tu mierda
te devolví tu traición
y por cada una te hice el amor.

Corrupta, iracunda,
enferma y triste,
no hay nada que no hubieras roto
dentro de mí.

Todas tus putas juntas
no me llegaban a los talones
todas tus putas tristes
no valieron lo que nos costó.

Y lo sabes
y lo aceptas

pero la más puta de todas
terminé siendo yo.

Postre


Buenos Aires. Gran Bar Danzón. Subir por una escalera estrecha y oscura, apenas alumbrada por antorchas en la pared. Entrar a ese lugar casi en penumbras, cuya escasa luz venía desde el suelo. Negras las mesas, negras las paredes, negros los asientos. Sentarme frente a la cava que cubría una extensa pared tras del bar. Beber con cada plato una copa de vino distinta, mientras me explicaban qué buscar en cada sorbo, cómo sorprenderme en cada bocado.
El plato final era un sueño. Pequeñas muestras de lo divino, en nubes color chocolate que emanaban vapor al partirlas, cristales dulces y fríos que se apoderaban de tu boca, cremas y capas crujientes, manjares, fresas y uvas. El último trozo fue despertar de un sueño.
Todas las imágenes se me repiten contigo. Desde el momento en que te miro a los ojos. Siguiendo por el ritmo que dictan tus manos, el beso tuyo que devora mi boca, ese olor dulce que alcanza mi paladar y aprieto con mi lengua. Tus firmes mandatos. Tu silencio. Tus gemidos suaves. Tus manos que buscan el sitio exacto y obligan a las mías, rendidas, a hacerte caso.
Termina y queda en mí ese mareo delicioso de haber caído en picada por un precipicio. Abro los ojos y me sorprendo de tenerte cerca. Y te huelo...y te toco. Y tu sudor tibio en mi piel temblorosa, me repite que fuiste cierto. Que para mí tu eres el mejor de los postres, el más tibio manjar....saboreado de a cucharaditas.

viernes, 15 de agosto de 2008

A la deriva


Atontada a medianoche, náufraga entre sábanas, como ciega buscando olores, trazas de recuerdos agolpados en la almohada. La lámpara bailando sobre el velador se ríe. Es una balsa mi cama, perdida en mar abierto. Pasó la ola y no vendrá de nuevo. Sueña con el sol de la mañana, aférrate al recuerdo de volver a casa. Todo lo que soñaste era producto de tu deshidratada cabeza. Y no te has dado cuenta. Dónde empieza la realidad y qué es un sueño. ¿Es esto un vano intento de revivir lo ya perdido?. El mundo dio mil vueltas mientras tú yacías inconciente. Incorpórate y rema, rema a morir todo lo que puedas. Aunque te estrelles contra la roca. Al menos así sabrás donde has estado todo este tiempo.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Otro rincón del Mundo

Acostumbrada como estaba a tomar sin pedir permiso, a tocar sin tomar en cuenta, a actuar suponiendo respuesta. Osada y apasionada, endiabladamente atrevida. Sin pudor de ojos, manos ni boca.

Alto.

Tus códigos son otros, tus tiempos distintos. Tu piel lleva un mapa preciso de caricias y deseo. Aprender a acercarme de nuevo, a soltar en vez de apretarte, a dejarme guiar por tus dedos. Temblorosa y llena de ansias, apretando mis piernas para no saltarte encima. Mirándote a los ojos como un perrito nuevo. Te espero, me guías, te busco, me contienes, te sigo y me enloqueces más todavía.
Y toda mi obediencia es premiada con tu gloriosa presencia en cada célula mía.