jueves, 24 de julio de 2008

Maga



Desaparezco ahora porque me dueles.
Porque juegas a quererme todavía.
El demonio se va de tu diestra.
Dejo desnudo tu corazón acorazado.
La crueldad tiene un límite.
Y de un amor como este,
ya nunca más tendrás noticia.

Soy una mujer luminosa,
buscando un par de ojos que no se escondan,
un abrazo si estoy triste ,
un beso de verdad cada día,
compartir miedos,
para que juntos nos hagamos más fuertes todavía.

Soy mar, olas, agua salada ,
soy la tinta inflamable de mis letras.
Soy un calamar tirando tinta al mundo,
soy una sirena que te lleva a la profundidad del mar,
allí donde el mar se torna negro
y es el paraíso de aquellos que no pertecemos a ninguna parte.

En mi espalda va mi dragón guardián,
en mi hombro creció una enredadera de flores,
ya no lavo los pies de mis amores.

domingo, 20 de julio de 2008

Golpe de gracia


Diría que queda en la boca del estómago, entre el corazón y el ego.
La Magda ha muerto.

jueves, 17 de julio de 2008

(Des) Encuentro


Café Mosqueto.
Solo unas pocas palabras antes.
Apenas una fotografía. y tus escritos. y los míos. dios se apiade.
Cómo pude reconocerte si nunca te había visto. Te sentaste frente a mí.
No sé si nos saludamos. Creo que fue una mueca entre la sonrisa y el miedo.
Nos sostuvimos la mirada un momento.
"Sabes", dijiste, "esto es un error...no recuerdo haberme sentido así antes. Desencajado."
"Tal vez tienes razón", susurré. Y me tomaste la mano.
"Tengo...." , alcanzaste a decir, pero te tapé la boca.
"No quiero saber", dije y destapé tu boca, "dejémoslo así." Me puse de pie y salí caminando. Doblando la esquina sentí que atrapabas mi muñeca y te pusiste frente a mí. Tu respiración rápida, tu aliento en mi boca. No dices nada." Vamos", te digo, "y acabemos con este juego de una vez."
Cerramos la puerta y me atrapaste contra ella. Tus manos temblaban, se inscrustaban tus uñas en mi espalda, en mis muslos.Enredé mis dedos en tu pelo y lo jalé con fuerza. Me tiraste sobre la cama y nos desvestimos con rabia. Te besé, mordí y arañé, y tú gemías y me apretabas con fuerza para que yo gritara. Acabamos agotados. Yo sobre tí y tú tapándote la cara.
Me senté el borde de la cama. "Vete, date una ducha"- dije- "llega luego a tu casa. "
"Magda...", intestaste hablar . "Cállate, por favor" , te pedí, "yo me quedaré un rato".
Cuando ya te habías vestido, evitando mirarme, te volviste hacia mí. Te sonreí. "Se acabó el juego", sentencié. Callaste de nuevo. Me besaste. Te fuiste mordiendo la boca.
Llamé a recepción. "Tienen el número de algún taxi cercano?", pregunté. "Sí, si quiere se lo pedimos nosotros, para qué hora?". Por primera vez miré la pieza. Grande, linda, cama alba, rosas en el velador y una botella de champagne dentro de un balde metálico con hielo, ni siquiera abierta. En el baño una tina enorme ,de esas antiguas, y un frasco de sales al lado. "Mmm...", dije sonriendo, "para dos horas más, por favor".

La tierra del desamor no existe


Ya sabes que me tienes si tan solo posas tus manos en mis caderas, si las tomas con fuerza mientras me miras a los ojos, apretando tus dientes felinos.
Sabes qué caricias, qué besos, qué lugares prefiero. Qué posiciones, con qué intensidad y si aunque cansados o con sueño.Nuestros cuerpos se entienden sin que mediemos palabras.
Sé cual fue tu rodilla operada, el dedo pulgar cortado y cómo hueles después del gimnasio (siempre me gustó, en todo caso). No hay rincón de tu piel ni de mi piel que no hayamos explorado. Mi pelo ha lavado tus pies, tus manos con devoción mi trasero.
Hemos opinado en cada tatuaje, comiendo nuggets a las nueve de la noche con Púas, dentro del Portal ya cerrado.
Hemos discutido por mañas, por platos, porque llegaste borracho o porque me quedé planchando. Somos la pareja más extraña de todo el colegio y las mamás de otros niños nos miran con celo.
Roncas en mi oreja y yo duermo tan pegada a ti, que casi te caes al suelo. Nos podemos quedar en cama toda la tarde solo haciendo el amor y viendo series de policías y misterio. Tenemos más libros de los que podemos colocar en libreros (pero siempre queremos más) Te escondo mis libros de Bertoni y tú, los tuyos de Armando Uribe. Vivimos con un pie en las nubes y otro en el suelo.
Pero somos tan bestias, que nos incendiamos. Y en vez de un quiebre, hubo una tormenta. Y en vez de un par de personas, somos dos animales con muletas. Y en vez de olvidarte...te llevo en la sangre, amor mío.

domingo, 13 de julio de 2008

OKA HEY



Desarraigada, desgarrada. Del sur, de su palpitante verde, de la lluvia perenne, de sus lagos magníficos, de el canto glorioso de sus rìos. De la selva, de los helechos, de la madre tierra. Nos toca a todos irnos de casa para crecer.
Escapar, volver un momento al vientre, lamer las heridas, cobijarse, descansar. Sanar.
Rodeando el lago Caburga, profundo y calmo, color plata. La lluvia transformándose en nieve, el sonido del agua.
Solo sonrisas.
Nos lo prometimos y lo cumplo, hoy fue un buen día para morir.

Duele el Sur