me dolía todo el cuerpo y no podía ni levantarme para mandarlo a la cresta.
Hizo llorar hasta a mi hijo.




Justo ahora, solo quisiera no tener que despertar. No darme cuenta que faltas, que aún quedan vestigios de ti. Tus bototos sucios en la entrada, tus camisas, tu polerón de la universidad, un par de libros que no entiendo, dos cajas enteras llenas de ti. Justo hoy desperté de un salto, las 4 pildoras que tomé no alcanzaron para toda la noche, y de pronto recordé que no estabas. En un segundo sentí en el pecho el peso del mundo.
Justo hoy te grito, te llamo, te pido. Llévame en ti, átame a tu cintura, piénsame hasta gastarme, atrápame entre tus brazos, clávame entre tu pelo, súbeme a tu espalda, sácame, tómame, búscame, muérdeme, sacúdeme, mátame. Llévame en ti, no me dejes nada.
Justo hoy me doy cuenta que yo tampoco estoy aquí.